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"THE CITY OF LUGO", 8 de enero de 1809.
LA TOPOGRAFÍA Y LA MURALLA ROMANA.
Resumen del libro "El Informe Aió"

Ulises Sarry
3d@3dnauta.com
http://www.3dnauta.com
España

Alan Neal, autor del dibujo que después dio lugar a la plancha del grabado, era un médico inglés que acompañó al general Moore en la campaña contra Napoleón. El ejército expedicionario se retiraba hacia sus barcos fondeados en La Coruña y la caballería francesa les pisaba los talones. Neal, que había llegado a Lugo en la tarde del día 6 de enero, se marchó el 8 por la noche. El día que hizo el dibujo.

En esta perspectiva orográfica de los alrededores de la ciudad de Lugo, se han exagerado las coordenadas verticales (z), se han coloreado artificialmente las curvas de nivel y se ha iluminado desde el norte para una visión más clara. Lugo se encuentra en una meseta de “La Tierra llana” que termina en la confluencia del río Miño y del río Rato. No se sabe porqué los romanos se establecieron en este lugar. ¿Eligieron el emplazamiento o, simplemente coincidió con el final de una etapa en el avance? ¿Llegaron desde la costa o desde el interior?

El lugar, entre ríos, tendría zonas de cultivo fácil, suavemente inclinadas al sur y sudoeste. Caza y pesca muy abundantes. Materiales constructivos: pizarras, granitos, calizas, arcillas y bosques de madera. Y aguas termales. Pero la situación estratégica de la ciudad deja bastante que desear. Seguramente, en el tiempo de su desarrollo de campamento militar a ciudad, los romanos no tenían enemigos ya que su victoriosa invasión había empleado tácticas genocidas.

Tuvieron que pasar dos siglos y medio para que se decidieran a construir la muralla que debería defender una ciudad que se había desarrollado en paz y sin miedo. Por ello, su trazado no parece ser el más adecuado militarmente. La muralla de Lugo, por motivos desconocidos pero no estratégicos, sigue una línea que la deja en inferioridad de cota con respecto al Barrio de Recatelo-Parque que se encuentra a un tiro de piedra.

¿Tenían estos barrios de Lugo algún tipo de atracción que hizo que la muralla se desviase? ¿La muralla se acercó para abrazar un templo, un palacio, un manantial, una especulación económica? ¿Acabaron los Lucenses pagando las consecuencias de ese error? Todo parece indicar que sí. Pero, si sucedió, nadie lo recuerda ya.

La topografía no ha cambiado desde hace miles de años, pero el horizonte que se divisa hoy desde la muralla rara vez deja ver las montañas. Cuando los árabes estuvieron aquí llamaban a Lugo, “Lek” que quiere decir “mirador”.

Utilizando una maqueta informática (espacio virtual) se ha querido profundizar en el estudio del grabado de Alan Neal. ¿Desde que lugar se podía ver esa panorámica? Hoy desde ninguno a causa de los edificios. Después de unos cuantos ensayos se ha elegido un emplazamiento sobre el que se ha hecho descender la “cámara fotográfica”.

¿Estaba el médico inglés en las proximidades de la “Piringalla” al amanecer del 7 de enero de 1809?

 

El grabado volteado.

Alan Neal, el médico inglés que estuvo en Lugo menos de dos días en el invierno de 1809. Realizó algunos dibujos de la guerra que le había traído a España. El General Moore retornaba a Inglaterra con su ejército en no muy buenas condiciones, la caballería francesa les seguía muy de cerca. El paso de los puertos del Manzanal y Piedrafita fue muy penoso a causa del temporal de frío y nieve. La moral de los soldados estaba por los suelos, y 900 de ellos, borrachos tras el pillaje de las bodegas del camino, se dejaron hacer prisioneros sin resistencia.

En su retirada habían tenido ya importantes encuentros con los franceses. Uno de ellos muy cerca de Lugo (Conturiz) donde se llegó a utilizar artillería. Alan Neal dijo haberse sentido sobrecogido por la tétrica visión de la muralla bajo un temporal de rayos y ventisca. Y su dibujo parece reflejarlo. La ciudad había sido abandonada por la casi totalidad de sus habitantes, que pasaron muchos días vagando por los montes.

El médico inglés traía consigo una carta de recomendación para alojarse en la casa de un vecino cercano a la plaza delante de la catedral (que por entonces tenía sus torres a medio terminar). Alan Neal no fue bien recibido, desde una alta ventana una voz le gritó: “¡Herejes. Herejes!”

Moore decidió en Lugo ir a la Coruña y no a Vigo, por proximidad. Cortó el puente sobre el Miño y la noche del día 8 abandona Lugo silenciosamente, dejando los fuegos de campamento encendidos. Aunque consiguieron embarcar, durante la batalla de Elviña, cercana a A Coruña, Moore es herido en un brazo por una bala de cañón. Murió, una hora después, en una casa hoy desaparecida del Cantón coruñés. En Inglaterra fue acusado de una retirada poco heroica, aunque después se reconoció que, con muy pocas pérdidas, había retrasado notablemente los planes de Napoleón.

La copia del grabado original ha sido invertida, como en un espejo, para entenderla mejor. ¿Hizo el grabador la plancha sin invertir, como se debe, el dibujo de Neal? Todo parece entenderse mejor si aceptamos que no, pero siempre quedará la duda.

Adornó el médico, con figuras y primeros planos un dibujo que parece querer ser documental? Eso no sería grave, pero ¿están los cañones bien situados? ¿Bombardeaban al enemigo en las proximidades del puente romano? Podemos imaginar que Neal haría sus dibujos con rapidez para guardarlo todo mejor en su memoria para luego terminarlos con más calma.

Si no invertimos el grabado nos encontramos con que los cañones disparan hacia el Río Rato y que los personajes portan los fusiles y el azadón con la mano izquierda.

Las amenazadoras nubes indican también fuerte viento. Los árboles (robles?) parecen haber sido podados seguramente para combustible. Los montes Ancares están más altos y cercanos que en la realidad. Se aprecian fincas rodeadas de paredes en las proximidades de la ciudad. Dos soldados ingleses esperan a que un hombre, vestido con traje y montera típicamente gallegos, termine su trabajo: destruir un carro de carbón (?)

Detrás, un caballo muerto. En primer plano vemos un soldado francés y su montura, ambos en posición supina, en el centro de lo que podríamos llamar una “corredoira” o antiguo camino de carros. La esquemática muralla tiene menos torres de las debidas y están demasiado separadas. Algunas parecen rebasar la altura del adarve y poseer tejado (?) Sin embargo, en la ciudad hay más torres de las debidas, a menos que sean torres de la propia muralla.

Al día siguiente entró en Lugo el ejército francés. El nombre de Lugo aparece en el Arco del Triunfo de París como una victoria más. Guardaron los caballos en las iglesias y se dedicaron al pillaje.

Pero hicieron algo que acabó salvando la muralla romana de Lugo: por razones estratégicas, derribaron y quemaron todas las casas que la muralla tenía adosadas por el exterior. En 1970 en la “Operación Muralla limpia” se derribaron 72 casas que habían surgido después. Mil cincuenta y ocho metros lineales de muro quedaron libres por el exterior ( la muralla tiene en total 2130 m ). La Operación supuso una inversión de 281 millones de pesetas (1.688.844,01 euros)

La mayoría de las murallas romanas desaparecieron por la paulatina invasión de las edificaciones, primero adosadas y después incrustadas. En Lugo ese fenómeno se produjo simplemente más despacio.

Los generales Soult y Ney se hicieron tristemente célebres entre los gallegos y se quedaron “inmortalizados” como típicos nombres de perro: “Sul y Nei”.

 

 



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