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DIÁLOGO: ALTURAS.

Ramona Yanes
http://www.islabahia.com/perso/ramona
ramonayanes@islabahia.com
Julio de 2001

España.

 

_Sobrina, tienes la televisión muy alta. Bájala un poco.

_Tía, la invité a pasar unos días, pero la televisión no la puedo bajar.hasta que no llegue Federico. Pesa demasiado.

_Y, ¿qué tiene que ver eso? Sólo le tienes que dar al botón y ya está.

_No lo crea, con el botón no se puede bajar. Hay que cambiarla.

_! Qué extraño! L a mía con el mando la pongo a mi gusto.

_Claro, tía. Hay algunas que funcionan así, pero con esta es diferente.Ya te he dicho que, hasta que Federico no venga no podrá ser. Además, ¿ es qué no la ve bien? Póngase un cojín en el trasero y así aupará.

_No lo entiendo, sobrina, ¿qué tiene que ver el cojín con que la televisión esté alta?

_Pues piense, tía, y verá que tengo razón. ! Mire, ahí llega Federico1

_Buenas tardes, querida tía. ¿Hizo bien el viaje?

_Sí, hijo, un poco cansada, ya se sabe que mis años no son pocos, y esos son los que pesan. Le estaba diciendo a tu mujer que la televisión está muy alta, pero me dice que cuando llegases la bajarías.

_Tía, que está a la medida y se ve perfectamente.

_No, si verse se ve, pero está muy alta.

_Cariño, hay que darle gusto a la tía, bájala un poco. Sabes que hay que ser condescendiente, sobre todo con lo rica que es.

_Si, que soy rica. He pensado hacer testamento; aún no he meditado lo que voy a poner. Lo tendré que pensar; ahora en estos tiempos... Tu tío que en paz descanse, ya me lo dijo. "Veneranda, ten ojo y piensa, el dinero es muy goloso, sobre todo cuando se es viuda

_Tía, ¿cómo viuda, sí él vivía?

_Sí hija, pero se lo veía venir. Con aquello que pasó... Estaba muy deprimido sabía que moriría antes que yo. Lástima, no pudo disfrutar de los millnes.

_Federico, que pena la tía con tanto dinero a su edad ochenta años...

_No importa querida hay quien se los quita y parece más joven. Bueno a lo que iba... Aún recuerdo el día que pasó todo. En qué hora vino a la barbería Tiburcio el galeno. Tu tío, que andaba nervioso por el dolor de muelas estaba salido de sus casillas y afiló más de la cuenta la navaja; y en un descuído, " zaz" cuello cortado. Menos mal que la policía comprendió que era gage del oficio, sino lo meten entre rejas para siempre.

_Tía, ¿y los cien millones?

_Mujer, su esposa y suegra que le dieron la recompensa, estaban hartas según ellas del tal Tiburcio el galeno. De ahí tantos millones, él sólo guardaba, y guardaba.

_Vaya con la esposa y suegra, cariño, por eso no me apetece ser millonario. Figúrate, está uno expuesto a que se alegren del asunto.

_¿Qué asunto Federico?

-Sobrina, tu marido quiere decir que sino hubiese tenido tanto dinero no hubieran dado recompensa.

_Ya caigo, pues si que si. Tía, ¿y tú qué piensas hacer? A tu edad no creo que tengas muchos planes en la cabeza.

_En la cabeza no, pero en el cuerpo...Me pienso ir a las Bahamas este verano, o a cuba, que para el caso es lo mismo. Cruzando el charco me sentiré otra. Tengo entendido que por aquellos lares se disfruta muchísimo. Haz el favor de bajar el televisor, está muy alto.

_Federico, bájalo que hay que tener a la tía contenta.

_No hija, no. Yo me contento sola, pero está muy alto.

_Federico, baja el televisor que se puede molestar la tía, cien millones dan para exigir.

_Cariño, bajar el televisor tiene mucho trabajo, hoy no me siento con fuerzas suficiente. Tía, ¿porqué quieres que lo baje?

_Sobrino, por qué va a ser. Está alto y desde que soy millonaria me he puesto muy caprichosa. No hay como tener dinero: vosotros, sí algún día llegái a ser ricos, que lo dudo, ya que Federico con los seguros no creo que prospere pero nunca se sabe, ya veréis, ya veréis que bien se pasa.

_Tía, y hablando de los millones, ¿nos vas a dejar algo? Siendo tu sobrina...

_Vaya, me has tocado la sensibilidad sobrina, yo en tu lugar no sería tan curiosa, sabes de sobra que no suelto prenda tan fácil. Así que de momento que baje Federico el televisor total para lo que hacen...

_Federico, baja el televisor que la tía lo requiere.

_Dorita, ¿no ves qué se precisan herramientas? El vecino está de vacaciónes y no puedo pedirle nada para bajarlo.

_¿Herramientas? Pues que televisor más raro tenéis, yo el mío lo bajo y lo subo cuando me da la gana y sin tanto embrollo.

_Y,¿cómo lo haces? Que sepamos las repisas están puestas a conciencia, ¿verdad, Dorita?

_!Qué repisas ni qué leñes¡ Con el mando lo subo y lo bajo sin más complicaciones.

_Que potente será tu mando tía.

_Como todos, sólo que sé manejarlo; más, menos...

_Pues nosotros con el mando no somos capaces.

-Pues estoy arreglada. Sobrinos, me iré antes de tiempo de vuestra casa. No soporto el televisor tal alto, el oído lo tengo perfecto.

-Tía, no, sin antes arreglar el asunto, sabes que las Bahamas se encuentran muy lejos y puede pasar cualquier cosa.

_También esas, pues no había yo pensado, pero ahora que caigo. !Ya, está! Mañana antes de irme le daré orden a mi banco de que si me pasa algo se traslade mi dinero a por mí. Quiero que mi óbito sea con todo lujo de detalle. Total vosotros nunca asimilaríais tantos millones juntos. Siendo cómo sois que ni el televisor sabéis bajar. Creo que me dará tiempo a gastar mi dinero, sino de una manera de otra, pues no me gusta a mí presumir ni nada. Todo de lo mejor, hasta las zapatillas; y no se hable más del asunto. Parece ser que sólo me queréis por mi dinero, y no quiero pensar mal de vosotros. Al fin y al cabo sois mis sobrinos.

 

 



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