PORTADA  

 

 
      
  Othlo
Othlo / Letras / Relatos
/ Relatos de Miguel Ángel Sánchez Valderrama
 
 

 

Opina en el foro.

Contacta y opina con otros colaboradores de Othlo en la lista de correo.
Suscríbete al boletín de novedades de Othlo.
Colabora en Othlo.
 

 

TODO UN DIÓGENES.

Miguel Ángel Sánchez Valderrama
miguelasv@terra.es
http:// neurosistotal.blogspot.com
26 de enero de 2001.

España.

 

Los diversos vasos, copas, recipientes que contienen líquidos, listos para consumir, en la barra del bar, la camarera, la otra camarera, el camarero, movimientos incesantes, tan a la boga, imagen juvenil, todo juvenil, quién dicen que le apodaban a Diógenes el Masturbador, siempre nos recuerdan que estaba metido en un tonel, el cínico, toda una filosofía, Diógenes, lo más profundo del ser humano está en la piel, en la clase de filosofía una anécdota sobre Diógenes, que llega uno con todo el mogollón del ejército, un tal Alejandro Magno, explicó literalmente el profesor de filosofía, que dice que le preguntó a Diógenes que estaba metido en un tonel que cuál es su deseo, que le concederá o algo así, y llega Diógenes y le dice que su deseo es que se aparte, por que le estaba dando sombra, el sol, entre el sol y Diógenes se pone por medio Alejandro Magno, esas cosas, bien, bien, en el pub, recipientes de cristal, la música, las gentes, las voces humanas, congregación de voces humanas, ¿no hablabas de Diógenes?, sí, el cínico, no se identifica con nadie, no quiere lazo amoroso con nadie, goza de sí mismo, ajá, sigamos bebiendo y no hables de filosofías baratas...

Por otro lado, en el trabajo se apostó lo que sea el Jefe Administrativo al Topógrafo de la obra que el despistado trabajador ayudante de administrativo si sale de la oficina pisará el hormigón recién echado en el suelo sin que se dé cuenta, y efectivamente, dejó el rastro de una pisada, oh, no me he dado cuenta, eres más despistado...

Bueno, sigamos bebiendo, no me vengan con otros mundos.

WC de señoras, salen las chicas y entran también, ¿Cuántas veces?, buscaban ciertos reflejos en el espejo, repintajearse, cuerpos que bailan, la música sigue sonando incesantemente, una tras otra.

Controles... detectores de metales en los ayuntamientos, diputaciones, Ministerios, Guardas Jurados contratados..., sigamos bebiendo, no me cuentes tus penas.

Pintores homosexuales, que llegan a la oficina de obra, piden leche y vinagre, hay malentendido, todos dibujan ligeras sonrisas, el Jefe Administrativo está de guasa y se parte de risa, no hace falta, tenemos a Diógenes acá, leche lo que desees, cosa que el Diógenes en cuestión replicó... en vez de acostarme con una mujer estúpida me masturbo. Y por otro lado risas descontroladas, así andamos, sigamos bebiendo.

Mujeres con teléfonos móviles, Jefas de Ventas o auxiliares o aláteres o simulan, hablan todo lo que desees, dotes de persuasión, te convence que la ventana de la cocina está bien situada, ¿Pero está en el norte y en el plano pone en el sur?, convence que mejor, el norte es mucho mejor, y el Diógenes en cuestión se acerca a esas mujeres, observa sus caras, no hay miradas correspondidas, Diógenes, hay que respetar las máscaras, no pongan en duda sus reputaciones, Diógenes tenía curiosidad, ni mira ni le dirige la palabra a Diógenes, por que Diógenes es Diógenes, pero por qué le llaman los compañeros de trabajo Diógenes, vaya tú a saber, sigamos bebiendo.

¿A dónde hemos ido a parar?, los obreros homosexuales, los obreros gitanos, los obreros ecuatorianos, los obreros de Escuelas Talleres de pueblos y barrios marginales, Diógenes es un poco de todo, mandemos a Diógenes las informaciones a los rojinegros, borrachos, maricas y gitanos, Diógenes... lo de la leche está claro, lo de vinagre mandamos a Diógenes que vaya a la Bodega más próxima, la Bodega no abre por la tarde, por la mañana por lo visto nadie abría, estarían borrachos y dormidos... Diógenes: otra vez estamos de guasas. Sigamos bebiendo.

Descontrol de la situación, Jefas de Ventas por acá, Arquitectos e Ingenieros por allá, pintores homosexuales y obreros gitanos en ese otro lado, Diógenes busca su tonel en su despacho.

A ver, pagar facturas, llega a la estación de gasolina más próxima, pagar el gasoil para las máquinas como retroexcavadoras y hormigoneras y cosas así, Diógenes busca a la tesorera, como siempre, la Tesorera va vestida descomunalmente, provocativamente sexual, y siempre contenta, por eso dicen que los sujetos son siempre felices, Diógenes ve una mirada pícara en la Tesorera, pero Diógenes cree que todo está mediatizado, hasta la vigilancia ultra con cámaras vídeos y tipos gorilas por medio.

Sigamos bebiendo.

Desfiles de mujeres que entran y salen del WC para señoras, cuerpos que bailan, la música imparable, toda la noche, las calles están mojadas, y además hace un frío que pela, Diógenes coge la chaqueta y se va del pub, ¿A dónde vas Diógenes, sigamos bebiendo?, Ya estamos de guasas, señores, no me gusta que me llaméis Diógenes, ya que estamos de guasas, pues voy a mi tonel a masturbarme, cosas que dejaron a los otros con una risa encima.

O sea, se pone la chaqueta, de modo tan torpe que se lo puso al revés, dejó mirada desconcertada a los transeúntes borrachos, es lo gracioso, los borrachos dicen: ¡Ahí va el borracho! ¡Que... te has puesto la chaqueta al revés!

Diógenes estaba muy seguro que no se toparía con nadie conocido, y hete aquí que se encuentra con un técnico de la construcción, compañero de trabajo, que estaba más borracho que una cuba, ¡pero bueno..., qué estoy viendo aquí, Diógenes!... ¿A dónde vas ahora, Diógenes?. ¡A mi tonel, imbécil, a masturbarme!. Joder, no te pongas así, colega, no te he dicho nada malo. Es que sois la hostia, estoy harto de todos.

Una lluvia fina, las calles llenas de coches, es el privilegio de no tener coche, no sabe qué pasa, tantos coches, tantas gentes los fines de semanas, al tonel, buscar su tonel, las tipas están con sus maquinaciones, con sus complicaciones, con sus historias, quiere que regale flores, quiere que le diga palabras preciosas, a masturbarse. Diógenes harto de todo, va a un psicoanalista y le dice: ¡Tengo un problema! ¿Cuál?... ¡Todos me llaman Diógenes el Masturbador!.

Señoras y señores, todos tan distinguidos, en este mundo, todo está controlado, ¿Todo?, ¡No! Al Jefe Administrativo le duele la cabeza, mandemos al Diógenes a que vaya a la bodega, perdón, a la farmacia a que se traiga unas pastillas. ¡Hoy estoy relax!, dijo el Arquitecto Jefe de Obra. Además dio instrucciones de dónde se encontraba la bodega más cercana para adquirir vinagre, ya estamos otra vez.

Diógenes lo tomó con mucha filosofía, culpó a su familia de bautizarle con el nombre de Diógenes, qué nombre, pero prefería este nombre que Narciso. Y por otro lado, algo no funciona bien en el otro, Diógenes es una pantalla de proyección de las frustraciones y burlas de los demás, eso se dijo sin tener ni puta idea de qué le pasa. Pero algo es algo, Diógenes el Masturbador, ese que hablan los filósofos, por lo visto tuvo una vida envidiable, quizás envidiarían su situación, la situación del Diógenes protagonista de esta historia... ¡Y no es broma!

 

 

 



OTHLO
Revista electrónica

Asociación HuSe
CIF: G18538876
http://www.othlo.com
othlo@othlo.com
TF: (0044) (0) 7778379805
Manchester
United Kingdom

 
Dentro de
OTHLO:

 
Sobre
OTHLO: