PORTADA  

 

 
      
  Othlo
Othlo / Letras / Relatos
/ Relatos de Miguel Ángel Sánchez Valderrama
 
 

 

Opina en el foro.

Contacta y opina con otros colaboradores de Othlo en la lista de correo.
Suscríbete al boletín de novedades de Othlo.
Colabora en Othlo.
 

 

DESCONCIERTO OPOSICIONAL.
(Diario de Carolina)

Miguel Ángel Sánchez Valderrama
miguelasv@terra.es
http:// neurosistotal.blogspot.com
9 de febrero de 2001.

España.

 

Sí, el primer ejercicio para los opositores, un ejército de opositores para ocupar migajas de plazas para el Excelentísimo Ayuntamiento de la ciudad. Nerviosismo a flor de piel. Se dan cita para la realización del primer ejercicio a las dos de la tarde. Qué bien, a las dos de la tarde, ¡no podría ser otra hora! El lugar para realizar el primer ejercicio es en el Palacio de Congresos de la ciudad.

Lo digo, sentía desgana, comí con mucha antelación, sé que dicen que es a las dos pero luego se alarga el tiempo. Se retrasa. Comí algo. Competencia entre opositores. Desconcierto. En el hall del Palacio de Congresos, se abren puertas, acceden los opositores, estábamos como sardinas en latas, aprisionados, desconcertados, todos buscaban una referencia, o sea, la referencia era el panel donde ponían los respectivos apellidos por orden alfabético y salas a ocupar. En principio ese panel de tamaño rectangular, de un metro de altura por dos de largo, era un escollo para la entrada de los opositores, estaba en la entrada y se ralentizaba la entrada de los opositores, a algún funcionario se le ocurrió la feliz idea de desplazar el panel a varios metros de la entrada y así agilizar la entrada de los opositores, (quién no recuerda esos sucesos de los Estadios de Fútbol a causa de aprisionamiento de gentes, de esa avalancha, y mueren gentes por aplastamientos y asfixias –se me vino a la cabeza ese recuerdo televisivo, quizás recordaba cosas exageradas, no ocurrió eso con los opositores...-) La masa social de opositores. El sonido de la megafonía era apenas audible y bastante desconcertante. Me perdí, el panel dice tal apellido a tal planta menos dos y por allá, o sea, que me perdí literalmente, y no paraba de dar vueltas por el edificio. Entre una cosa y otra, a través de una amable opositora pude orientarme y dar con mi lugar. Y me senté... y esperé y esperé, el examen empezó aproximadamente a las cuatro de la tarde. Una de las funcionarias examinadoras desconcertó a los opositores, diciendo que si responden tales preguntas te dan eso y aquello, si responde mal te quitan puntos y obligatoriamente habría que responder equis preguntas y media hora después rectifica diciendo que era otra cosa. Los opositores pataleando y gritando, por un lado por el retraso del examen y por otro lado por que los examinadores no saben dónde se encuentran y no saben realmente que dicen o qué tienen que decir en relación a normas para las realizaciones de ejercicios y otras historias. Realmente me divertí bastante con el desconcierto.

Para eso prefería un concierto de Rock.

O un bocadillo de mortadela.

Si respondes veinte preguntas bien te darán quesos, y si responde diez mal vuelva mañana otra vez y si respondes cincuenta bien hay que tener en cuenta los criterios de valoración del comité invisible. Realmente esas expresiones no son a causa de un enojo personal, me importa un bledo, sino por que esas cosas desquiciantes y desconcertantes provocan palabras burocráticas y kafkianas y desconcertantes y... De cada miles de opositores corresponden equis plazas, esa avalancha opositora, hay que regular el caudal, el Estado se lava las manos frente a las frustraciones sucesivas de los opositores, y una vez metido en el meollo del temario, no dice la Constitución que todos tienen el Deber y el Derecho de Trabajar, por lo visto no se cumple, entonces por qué meten a la cárcel a los que no cumplen el Servicio Militar.

Opositores, caras soñolientas, caras cansadas, frustrados, sucesivas pruebas, una mala hora, desconcierto, desconcierto opositor. Un mecanismo especial de tortura psicológica, opositores que se tiran años tratando de superar oposiciones, pruebas o pamplinas. También pateras de impaciencias, desconcertante, para cruzar el mar y pisar lugar paradisíaco vendido por televisión, la maquinaria estatal es una fábrica de ilusiones, por muchas leyes que rigen por la igualdad, principio de igualdad, proporcionalidad o no sé ni me interesa, un doctor en Derecho para superar oposiciones de Auxiliar Administrativo, un Ingeniero para superar pruebas de subalterno, no hay igualdad, puesto que el Doctor en Derecho supera en conocimientos al simple graduado escolar.

Lo que me desconcierta es que el Estado no tenga sensibilidad por las frustraciones sucesivas de los opositores, mejor que se suiciden colectivamente.

En el mundo no hay derechos iguales para todos, o sea, tengo el derecho de rascarme la nariz. O sea, señores opositores, en vez de patalear y gritar como ha ocurrido esta mañana, pues a otras cosas, no pongáis caras pálidas, no estéis en la onda del Estado, el Estado está para los funcionarios, con todas sus dietas, sus pocas horas a la semana, sus pagas, sus vacaciones, sus formaciones, sus cuidados al niño, sus tocarse el ombligo, sus protecciones estatales y médicas, sus desarrollos intelectuales en función de puntuaciones en proporción a la gracia burocrática, inventemos un lenguaje, destapemos las miserias del Estado. ¿Tomar el poder?, no, por que nos burocratizamos, nos imbecilizamos, si nos hacemos funcionarios, si somos tocados por la gracia, para no imbecilizarnos seguir con la subversión, o hacernos funcionarios para liquidar ese ambiente pegajoso burocrático y político y hagamos arte.

Bueno, son especulaciones mías, especulaciones literarias, me permite expresar cualquier cosa...

Erase una vez uno que está en un lugar de trabajo en el cual los trabajadores son ladrones, roban todo lo que pillan, incluso se roban a ellos mismos. Bien. Ese uno se encuentra en una situación privilegiada por que no es robado y es respetado por los ladrones, y sacó tres conclusiones, que más bien, satíricamente, sería amor propio, humorístico. Las tres conclusiones son: 1)Siempre y cuando no me roben todo está permitido. 2)La propiedad privada es un robo. 3)En caso de que me roben, entonces diría... ¡Todos son unos degenerados! ¡Y además anulo la primera y segunda conclusión!

Bueno, estoy cansada.

 

 



OTHLO
Revista electrónica

Asociación HuSe
CIF: G18538876
http://www.othlo.com
othlo@othlo.com
TF: (0044) (0) 7778379805
Manchester
United Kingdom

 
Dentro de
OTHLO:

 
Sobre
OTHLO: