PORTADA  

 

 
      
  Othlo
Othlo / Letras / Relatos
/ Relatos de Miguel Ángel Sánchez Valderrama
 
 

 

Opina en el foro.

Contacta y opina con otros colaboradores de Othlo en la lista de correo.
Suscríbete al boletín de novedades de Othlo.
Colabora en Othlo.
 

 

COLETA.

Miguel Ángel Sánchez Valderrama
miguelasv@terra.es
http:// neurosistotal.blogspot.com
16 de febrero de 2001.

España.

 

El hombre con la coleta, nadie quiere hablar sobre él, qué cosa tan burda, pero en fin, entra en cualquier lugar y todo lo quiere controlar, como Amo absoluto de la situación, y eso me pone nervioso, ya que claramente tiene tinte mafioso, lleva varios negocios, y una de las empresas subcontratas cuando no encuentra solución económica de determinados trabajos realizados recurre como último término al hombre de la coleta, me fijé en su coleta, me echó una mirada asesina, claramente no me podría objetivar como a otros, otros que huyen de miedo, pero sentí ciertos sentimientos de inferioridad, como las películas de mafias, ese que tiene pinta de intelectual huye de miedo, es un mierda, ese es el lenguaje mafioso, y a ese otro que no le cae bien se recurre al bate de béisbol, y a machacar, se entienden a bases de bates de béisbol en esas películas de mafias. El hombre de la coleta, iba con otros, tan seguros de sí mismos, bailando sus miradas por todos los lados, sus palabras cortantes y secas, como el Amo absoluto, todo lo que diga el Amo absoluto hay que cumplir, pero eso no ocurrió en mi oficina, no nos dejamos amedrentar, nos pretextamos en cuestiones burocráticas. Como dijo un compañero de trabajo, todos estamos más o menos puteados, son políticas. La vida laboral. No me gusta.

Pero los compañeros de trabajo siguen en pie, en la brecha, en la política del día tras día, todos esos mensajes me hizo remitir, tal la confesión de un jefe, ¡para eso me pagan, para torear a esos cabrones! Bueno, lo que escribo parece algo confuso.

Pero no pueden ir demasiados lejos, no merece la pena recurrir al bate de béisbol, ni mandar matones, esbirros...

Un amigo paranoico ve todo eso claramente, y dije que todo eso es paranoia, pero a veces la paranoia, muchas veces, acierta, sobre todo el fondo.

El hombre de la coleta, o con la coleta, larga melena blanca, gafas, ojos azules, con mirada asesina hacía desaparecer las pocas personas que habían en la oficina, y solamente quedamos un jefe y yo como oficinista, el de la coleta acompañaba otro no tan desafiante... me preguntó directamente con el teléfono móvil en mano hablando con el dichoso móvil, me preguntó directamente... ¡Dónde está tú jefe! Cosa que le respondí con toda la tranquilidad, ¡yo qué sé! ¡Puede que esté en el hotel desayunando! Y les hice desaparecer de la oficina, pero volvió más tarde sin dirigirme la mirada, o a veces echándome miradas desafiantes, menos asesinas, y no me hablaba, sino directamente con el jefe... ¡Quiero explicaciones! Mi jefe dio explicaciones con bastantes vericuetos, plantándole un desafío... La cosa... que se largaron de nuevo de la oficina. Lo juro, no tengo ni puta idea lo que anda por medio.

Por cierto, cuando recibieron explicaciones, el de la coleta dio palmadas, y dijo ¡Vámonos! No sé si volveré a verlos.

No es una mafia, pero hay comportamientos mafiosos, eso dijo el amigo paranoico, que era muy brillante llevando asuntos de negocios, pero que no podía soportar tantas canalladas, quizás su percepción de la realidad se elevaba a la enésima, o se complicaba la vida demasiado...

¿Por qué esa fijación por la coleta? Su larga melena blanca, recogida con una gomilla atrás, a modo de cola de caballo. Y como no se sabe el nombre de pila, pues recurre a lo más inmediato, que fácilmente se identifica por el de la coleta, así no hay pérdida, pero no solamente por eso, sino esa coleta... es como decir mandemos en último recurso al de la coleta para resolver eso del negocio, que tiene gran manejo en el negocio y facilidad de mando, aunque mi jefe tiene un mando más fuerte puede perfectamente mandarlo a la mierda, finamente dicho, pero para evitar consecuencias mayores se resuelven a base de palabras, eso sí, mareante. ¡Lo que hay que aprender en el mundo de los negocios privados! La coleta, la sola imagen de la coleta puede remitir a algo fuerte, como decir el que lleva una navaja, claro, el que tiene una navaja está claramente en posesión de algo que sobrepasa al inerme, al desarmado... Pues eso, la imagen de la coleta, podría decirle el de la coletilla, aunque la coleta tan grande... pero para jugar con la palabra cotilla, puede que luego cotillee demasiado por ahí, tomando cubatas y exhibir su coleta y atrapar probables hembras, las cosas de los machos, o sea, un macho con coleta.

El coleta en el pub, con su cubata en mano, hablando con otros, ja, ja, y dando palmadas, como cantando flamenco o algo así, y venga contar cosas, el coleta, llega unas hembras preparadas, claro, todo preparado, todo exhibicionismo, pero no entiendo ese contento del coleta, ya que no ha resuelto demasiado los temas de negocios que tenía que aclarar...

Mientras nosotros en la oficina, cada uno a lo suyo, bastante puteado por la cruda realidad de los negocios, cuando llega el fin de la jornada cada cual a su sitio, y vacilamos más que el de la coleta, y no necesitamos coletas dicho sea de paso.

Si yo fuera Quentín Tarantino, le ficharía para hacer una película sobre la mafia o algo parecido, al coleta por supuesto sería el protagonista de un jefe mafioso, que coge el bate de béisbol y se carga al que menos le cae bien o le haya traicionado. Es estupendo, y le diría que no se corte la cola, que le viene bien para el papel a representar en la película, sería de rebote un actor famoso. Si soy un jefe de una empresa cualquiera le contrataría como el cobrador de facturas impagadas, ya que con la presencia de la cola todos pagan facturas impagadas, aunque tengan que buscar dinero debajo de las piedras.

Pero no, haré crecer mi pelo y haré una coleta mayor que la suya y le haré competencia hasta que se rinda.

Como dice el amigo paranoico: ¡qué se cree el de la coleta!

Pero el paranoico se cree su paranoia, su delirio, cree que todo está empañado de mafia.

 

 

 



OTHLO
Revista electrónica

Asociación HuSe
CIF: G18538876
http://www.othlo.com
othlo@othlo.com
TF: (0044) (0) 7778379805
Manchester
United Kingdom

 
Dentro de
OTHLO:

 
Sobre
OTHLO: