PORTADA  

 

 
      
  Othlo
Othlo / Letras / Relatos
/ Relatos de Miguel Ángel Sánchez Valderrama
 
 

 

Opina en el foro.

Contacta y opina con otros colaboradores de Othlo en la lista de correo.
Suscríbete al boletín de novedades de Othlo.
Colabora en Othlo.
 

 

ENTRADA DE LA PRIMAVERA.
(Diario de Carolina)

Miguel Ángel Sánchez Valderrama
miguelasv@terra.es
http:// neurosistotal.blogspot.com
Marzo de 2001.

España.

 

viernes 23 de marzo de 2001

El jefe de una empresa de vigilancia estaba bastante preocupado, dice que desde que le llamó por teléfono de parte del jefe de obra no pudo dormir, daba vueltas a la cabeza, es impensable, los robos generalizados en la obra, no entiende nada.

Un recuerdo. Donde realmente me gustaba estar era en el patio, y en los jardines de ese pueblo, los jardines para observar y oler las diversas plantas, y escuchar piar a los pájaros. Mi tía era alta, espigada, morena, y andaba con mucho brío, enérgica en todo. Era casi propensa a la melancolía, algo seria, pero cuando tenía ganas de hablar hablaba a la velocidad del vértigo.

El camarero me servía una cerveza. Escribí este breve relato o microrelato:

El ladrón paseaba por mi calle, observaba por todos los lados, nada por aquí y nada por allá, las persianas de las ventanas de los edificios cercanos cerradas a cal y canto, el ladrón estaba cerca de un coche de matrícula extranjera, un coche demasiado grande y lujoso, un buen botín, pensaba. Cogió una piedra grande, y la lanzó contra el cristal de la portezuela del conductor, hizo un ruido fuerte, pero nadie se cascó, nadie percibió ese estruendo, y rápidamente, nerviosamente atrapó un bolso, y en la guantera atrapó varias tarjetas de créditos y dinero y discos compactos, las metió dentro del bolso, y acto posterior se dio a la fuga. Se introdujo por una calle oscura, y luego hizo varios recovecos hasta terminar en un descampado. En el descampado se sentó sobre una roca, he hizo recuento de lo robado, hoy ha sido su día, bastante dinero y sustanciosos objetos de alto valor económico.

Tendría suficiente dinero para meterse varios picos a lo largo de la semana. Se encerrará en un piso con la nevera llena y meterse heroína en las venas cuando siente la necesidad.

Vendió los objetos a determinados particulares interesados, y con el dinero encima se montó en el autobús urbano y se desplazó hasta el barrio marginal de la ciudad. Había bastantes yonquis a la espera de que el camello saliera por la ventana de una casa, que no aparecía, hasta varias horas después, el camello andaba algo asustado por el tema de la policía, tantos yonquis a la espera podrían levantar demasiadas sospechas...

sábado 24 de marzo de 2001

Un montón de jóvenes celebraba la Fiesta de la Primavera espontáneamente, tomar una parte de la ciudad, miles de jóvenes en plazas y calles, y el sol daba caña, treinta grados centígrados, un modo de celebrar la llegada de la Primavera. Vía de escape. Como el tubo de escape del coche, expulsa los gases producido por el motor del coche.

Absorción de gases contaminantes.

No podría describir ciertas sensaciones extrañas, se tornan inexplicables, y sin embargo adueñan nuestras vidas, imposibilitando gozar de la vida.

Como siempre pensaba, que conforme iba pasando los días iría descubriendo algo más de las gentes, que las gentes se apalancan, bastantes gentes se apalancan y no reaccionan, que se dejan llevar, se instalan en el conformismo y todo como vengan, en los primeros años de la juventud recordaba cómo íbamos accediendo a los distintos goces de modo inmediato, hay que vivir deprisa, como recordaba el lema punk, eso de vivir deprisa y dejarás un bonito cadáver; pero es algo raro, no sabría describirlo en mi diario, que las personas mayores de cuarenta años como he ido comprobando, o los que he visto, están como bastantes anticuados, y sus vidas sexuales son insatisfechas, o sea, que el paradigma actual es la Juventud, como demostró en la Fiesta de la Primavera, que espontáneamente decenas de miles de jóvenes en mi ciudad invadieron parte de un barrio viejo de la ciudad, y montaron sus particulares fiestas, era inútil acudir los policías municipales para controlar eso, habría falta un regimiento militar para neutralizar la Fiesta de la Primavera. Los jóvenes acceden a los goces rápidamente, viven rápidamente, y si encuentran escollos pues buscan soluciones. No hay que perder el tiempo, la velocidad de las publicidades televisivas, la velocidad de los sonidos musicales, perder el tiempo quiere decir abulia, estar atados a compromisos quiere decir aburrimientos. El matrimonio actualmente tiene poco protagonismo y el índice de natalidad en mi país es uno o de los más bajos del mundo. Tenía razón un profesor del instituto de enseñanza secundaria, cuando dijo que los jóvenes hay que cambiar, ser rebeldes, por que conforme pasan los años recibirían facturas en el sentido de la no oportunidad de cambiar y lo decía desde el punto de vista humanístico, que un hombre o mujer mayor de cuarenta años si malogran las expectativas o caen en enfermedades del alma pues sería más costoso cambiar, y bueno, se hablan mucho de las crisis de los cuarenta o algo así. Eso era mis pensamientos hoy día.

domingo 25 de marzo de 2001

Ideas parasitarias. El corazón no bombardea demasiado corazón, en coma emocional. Las paredes llenas de falsos cuadros. Los muebles muy viejos. El gobierno macedonés emprende una ofensiva militar contra los rebeldes musulmanes albaneses.

Anteayer soñé que aviones iraquíes atacaban a mi ciudad, se oían sirenas de alarma, y la OTAN y las fuerzas aéreas española contrarrestraban el ataque iraquí. Qué sueño tan absurdo.

Raras veces soñaba con esos ataques militares.

Ayer fue la Fiesta de la Primavera, como cada año, el ciclo se repite, los animales están en periodo de celo, no sé si se dice, y en la primavera se altera la sangre.

Bueno, un sol espléndido hoy día.

Los continuos semen, en los apartados de mamadas o grandes corridas, a ver quién echa más semen, parecen grandes bestias, sementales, gran cantidad de semen.

La ciudad se llenan de coches, se atiborra de las grandes presencias de automóviles, un caos circulatorio total, menoscabando las posibilidades de respiración de los seres humanos.

Recuerdo. En el salón de la casa de mi tía había un reloj de pie, situado en una de las esquinas, me llamaba la atención la majestuosidad del reloj, con ese péndulo que no se paraba, siempre tenía que darle cuerda bajando cadenitas para subir algo que pesa. Recordaba cierta escena cinematográfica, era demasiado pequeño, de dibujos animados que se proyectaba en el Cine, figurines que se movían dentro de la maquinaria relojera, todo tan automático, piezas tras piezas, con movimientos incesantes, una maquinaria de relojería. No sabía que lo que se proyectaba en mi mente se hiciera realidad, patente, en lo cotidiano, como una pantalla en mi mente, ciertas escenas, que se hacen realidad, imaginaba muchas cosas, soñaba muchas cosas. Vaticinaba muchas cosas en relación a las personas de mi entorno. Notaba que mi vida iba a estar ciertamente limitada por algo inexplicable conforme iban pasando los años, que tenía que reaccionar. No sé si eso se llama determinismo. Estamos determinados por nuestros entornos.

Una cierta sensación.

El niño con esprai en mano rociaba de alcohol un hormiguero, luego prendía fuego. Se achicharraban vivas. Ese instinto criminal, le producía placer liquidar a las hormigas. Una superioridad del niño frente a las pequeñeces de los insectos. Viviseccionar, la curiosidad a flor de piel. Pero una curiosidad criminal, torturante.

 

 



OTHLO
Revista electrónica

Asociación HuSe
CIF: G18538876
http://www.othlo.com
othlo@othlo.com
TF: (0044) (0) 7778379805
Manchester
United Kingdom

 
Dentro de
OTHLO:

 
Sobre
OTHLO: